viernes, 7 de noviembre de 2008


Felicitaciones

Alumnos de Ciclo Básico Tecnológico en la final del Certamen Departamental de Ortografía realizada en José Pedro Varela

Creando narraciones


Títulos de Cuentos:
"Los amigos" Viviana Correa
"Un padre luchando por su hijo" Macarena Barrera
"El castigo de Miguel" Cristofer Olivera
"El niño y la mala suerte" Matías Uribarri
"Un hogar mágico" Esneider Duran
"El chat" Pamela Orrego
"Un reality show" Gustavo Fernández

Leyendo por un sueño

La televisión es hoy en día el elemento comunicativo por excelencia, el vínculo más usado para aprehender el mundo. Los adolescentes acaso sean los usuarios más absorbidos; basta escuchar sus comentarios, intervenciones o analogías injeridas en clase para constatarlo. El consumo de la televisión estriba en ciertos productos televisivos neurálgicos que sostienen la programación integral del canal y que, lentamente, han ido acaparando incluso la atención de otros canales. Uno de estos “centros” de poder televisiva es “Bailando por un sueño”.
A entender de los docentes, el programa en cuestión contribuye a desvirtuar el lenguaje como estrategia de argumentación veraz y relevante; al mismo tiempo que menoscaba la posible proyección intelectual que se desea promover en el estudiantado. Ante la exorbitancia del oponente, la solución no es la guerra, sino la conversión.
De esta manera, los docentes hemos implementado un proyecto de aula denominado “Leyendo por un sueño”, que emula la dinámica del programa ya mentado, pero modifica sus objetivos epistemológicos, actitudinales, procedimentales, y cognitivos. Cada viernes, el profesor nombra cuatro integrantes del grupo que ofician de jurado, es decir, que tienen a cargo la tarea de evaluar la lectura de sus compañeros en función de una serie de indicadores preestablecidos por el docente y debidamente registrados en el cuaderno de clase. Con esto se pretende gestar una conciencia crítica ante la lectura, y una instancia de co-evaluación que recurre a la argumentación como forma discursiva imperante. Los integrantes del jurado son los encargados, además, de designar al lector que será evaluado. Todos los alumnos de la clase, claro está, tienen la tarea domiciliaria de buscar y preparar determinada lectura para compartir en el caso de ser designados el día de la actividad.
Un juego que educa, que expande la acción de la lectura, y que divierte.

El jurado escucha

El grupo escucha la lectura

Los alumnos leen

El jurando realiza las devoluciones al lector

Palabras secretas

¿Cómo combatir el código restringido de los alumnos? Los docentes defendemos la postura de Martinet que entiende al lenguaje como soporte del pensamiento. Para ello, sentimos que, dentro del amplio espectro que representa el lenguaje, la aprehensión de vocabulario cumple un rol atendible. Para ello se ha implementado un proyecto de aula que promueve el uso del diccionario y expande la riqueza de expresión.
Los alumnos conforman equipos. Cada uno elige tres palabras del diccionario, y suman a la definición verdadera dos incorrectas. Una vez hecho esto, los otros equipos deberán inferir cuál de los significados expuestos por sus compañeros es el correcto. Para obviar posibles confusiones, se van anotando los significados correctos en el pizarrón para que sean debidamente registrados en el cuaderno.
¡Se aprende a las risas!
Buscando las palabras para el juego

Buscando las palabras para el juego

Las alumnas dicen la palabra y las tres definiciones al otro grupo

Los alumnos deliberan cuál es la definición correcta

Los alumnos buscando las palabras


Los alumnos buscando las palabras



Los alumnos buscando las palabras